Expresate Panamá

7.23.2005

Existe un deber moral de explicar al pueblo panameño los cambios que se le están haciendo al canal

Declaraciones del Lcdo. Guillermo Endara Galimany
Ex presidente de la República de Panamá
para los Ciudadanos en Defensa de la Libertad de Expresión

Después de nuestro encuentro y atendiendo vuestra solicitud, paso a exponerles las circunstancias en la que mi gobierno concedió a la Iglesia Católica las frecuencias del Canal 5, señal televisiva que era asignada a los presidentes de turno del régimen dictatorial para ser utilizada para su beneficio personal y político.

El propósito de otorgar a nuestra Santa Madre Iglesia la concesión de estas frecuencias era utilizarlas para fomentar una programación sin fines de lucro que promoviera y propiciara los valores morales, culturales, educativos y religiosos. Nunca se pretendió que la explotación de esta frecuencia por parte de la Iglesia Católica, buscara ni tuviera fines comerciales, antes por el contrario, todo lo que hicimos fue a sabiendas que sería una empresa deficitaria que requeriría ser subsidiada como comprendimos todos los que este asunto intervinimos, como lo fuimos Monseñor Marcos Gregorio McGrath (q.e.p.d.), entonces Arzobispo de Panamá, representantes de las televisoras comerciales, y mi persona como Presidente de la República, el Ministro de Gobierno y Justicia y varios de mis subalternos. Como el propósito claro fue que no sería comercial, también se comprendió perfectamente que su objetivo no sería competir por “ratings” o crear algún tipo de competencia con las televisoras comerciales panameñas. En resumen, Canal 5 fue concebido para promover la formación integral de los panameños.

Para subsidiar esta empresa deficitaria, Monseñor McGrath primero exploró la posibilidad de que asumiera este subsidio la Iglesia alemana, que tanto ha ayudado a la panameña, pero la jerarquía alemana sólo pudo comprometerse, según fui informado por el propio Arzobispo, con “el lanzamiento” de esta empresa televisiva, y después tendría que descontinuar su ayuda. Ante esta situación, Monseñor McGrath me informó de la imposibilidad de la Iglesia panameña de cubrir este déficit, por lo que se veía en la penosa situación de no poder aceptar nuestra propuesta. Entonces mi gobierno tomó la decisión de asignar, en adición a frecuencias de televisión, la concesión de la televisión por cable, hoy, Cable Onda, S.A, empresa que también, bajo la dictadura militar, era asignada al Presidente de turno, para su provecho personal y de sus amigos. Con esta asignación económica importante, mi gobierno garantizaba así una amplia liquidez y un subsidio muy cómodo con los cuales se cubrían los gastos de operación, mantenimiento y un superávit abundante para la viabilidad económica de la televisora cuyas frecuencias se autorizaban.

Con ese fin, se creó la Fundación para la Educación en la Televisión (FETV) integrada por varías grupos religiosos donde el señor Arzobispo de la Iglesia Católica sería su presidente y representante legal. La constitución de esta fundación, no sólo contó con la complacencia de mi gobierno, sino que además con la satisfacción de los propietarios de los otros canales comerciales existentes en ese momento, pues estimaban que su operación no era competencia para ellos.

Años después la iglesia recibe de una empresa extranjera una propuesta de 35 millones de dólares por la compra de la concesión de la televisión por cable, y públicamente se me consultó al respecto. Yo respondí que me parecía una propuesta excelente desde el punto de vista económico para la Iglesia, ya que el negocio de la televisión por cable no parecía ser apropiada para la Iglesia, y estimaba que los dineros recibidos se podrían invertir sabiamente y recibir el subsidio que necesitaba la televisora. Sin embargo, declaré además que no me parecía correcto ni conveniente a Panamá, que un extranjero adquiriera un medio masivo de comunicación. Admito que no se que fue lo que ocurrió en los días siguientes con las negociaciones, pero la venta se realizó finalmente por la suma antes mencionada, pero a un panameño.

Por todo lo anterior, me sorprende muchísimo, y me resisto a creer que FETV Canal 5 tenga dificultades económicas y estoy convencido que existe un deber moral de explicar al pueblo panameño los cambios que se le están haciendo al canal donde dejan de cumplir los objetivos principales que garantizan una opción diferente y un permanente intercambio de ideas en todos los aspectos morales, culturales, sociales y religiosos.

Panamá, 20 de julio de 2005

“Servir hasta el sacrificio”

Guillermo Endara Galimany
Ex presidente de la República de Panamá – 1990-1994

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