Cárcel para Maribel
Luis Murillo
ESCRITOR Y DOCENTE
El Panamá América 23 de julio de 2005
Eso se venía venir. Esa mujer hablaba demasiado. Y a las mujeres perequeras hay que ponerlas en su lugar. Ya hasta parecía comunistoide con esa cantaleta de justicia para el pueblo y de que había que rechazar la nueva ley de la Caja de Seguro Social que incrementa las cotizaciones de aquellos que ganan poco, como los trabajadores y los profesionales de clase media, y libera de contribuciones las porciones salariales altas de aquellos que ganan mucho como los ministros y amigos del presidente. Según la nueva ley, los pobres pagarán más en proporción de sus bajos salarios, mientras los acaudalados pagarán menos en proporción de sus altos salarios. En pocas palabras, el pobre pagará más y el rico pagará menos.
Que bonito. L! a nueva majadería repetida en los medios es que los manifestantes son "comunistas".
Es más, esa mujer salió a defender a los árboles a sabiendas de que en Panamá hay un exceso de vegetación. Atacó, causándole dolores de cabeza, a Carlos Pasco, ese amante de la naturaleza, amigo del presidente y contribuidor desinteresado de su campaña política. Pero ahí no para la cosa. Esa Maribel, quien intentó ponerle al gato el cascabel, es causante indirecta de la súbita caída de la popularidad de nuestro líder Martín y de todo aquel que lo rodea. Martín solicitó, en aras de la diversidad de opiniones, que todos los corresponsales de televisión estuviesen en su democrática rueda de prensa hace dos semanas. Pero Martín hizo una excepción: prohibió la presencia de la susodicha mujer y otras como ella, a pesar de que ella era lejos la más popular de todas las corresponsales de televisión. Decisión sabia, pues nuestro líder no iba a contestar preguntas difíciles. !
Esa caída precipitosa de los índices de aceptación de la gestión del presidente y del gobierno perredé era preocupante. Había que hacer algo.
La autocensura de los medios era un primer paso. Es claro que los medios no están reportando todo lo que está pasando. Pero la autocensura de los medios no era suficiente, ya que esa mujer seguía hablando y su programa televisivo seguía cosechando triunfos. Así que Juan Carlos Tapia, ese parangón de la democracia y defensor incontrovertible de la libertad de expresión, entró en acción. Dijo: "Esto se arregla a trompadas" (parece que al tipo le gusta el boxeo). Y sin más contemplaciones le asestó un puñetazo al candente programa de televisión cerrándolo de inmediato. Delicado, el tío ese. (¡Buena esa, Juan Carlos, el PRD te lo agradece!) También parece que la oficina de Monseñor Cedeño está infiltrada de agentes del PRD que le causan daño a los principios cristianos.
No de! bemos parar en la clausura de noticieros perequeros. Aquí hay que organizar una quema de libros. Una fogata bien bonita en la plaza de Santa Ana donde se tiren todos los libros que cubren la historia reciente de Panamá, ya sea en español o en inglés, y que no demuestren el debido respeto para nuestros líderes militares del reciente pasado. Por ahí anda circulando un volumen gordo, candidato perfecto para la fogata, que habla mal de Omar y de Manuel Antonio.
Los buenos panameños se deben unir y ponerle coto a tanto libertinaje apoyando los cierres de programas populares de televisión que plantan ideas de primer mundo en las cabezas de los ciudadanos. La censura es a veces necesaria cuando los intereses de los poderosos se ven amenazados.
No se puede permitir que Panamá se convierta en Suiza, ya que la civilización es mala. Gente como Maribel y su socio Rolando deben ir presos. Panamá avanza hacia el cuarto mundo. Después de 21 año! s de dictadura Panamá quedó acostumbrada a la ley militar. Es natural que le cueste trabajo desarrollar su democracia. La represión es buena. Ya lo dijo Vivian: "a mi esposo se le está acabando la paciencia". Que suelten a los doberman. El partido en el poder, lleno como está de fieles seguidores de la dictadura, está abonando el terreno para otro golpe.
Primero que todo, No creo que usted viva en Panamá porque lo que expresa es un idealismo ESTUPIDO y servil hacia el gobierno, que clase de persona es usted, le debería dar verguenza llamarse periodista...
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